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CONTACTO
El  desarrollo de “la terapia individual” se sustenta en una base comunicacional de  terapeuta y paciente donde se desarrollan distintos tipos de interacciones  tales como: sonidos, movimientos, comunicación total; distal, interacción con  instrumentos musicales, autoconocimiento a través de la relación con el otro,  gestos, miradas, tacto, silencios, latencias, hablar sin palabras,  descubrimiento de la identidad sonora, relación con otros, apertura de canales  de comunicación, memoria arcaica, regresión, memoria ontológica, música,  ritmos, melodías, armonías, danza, temperatura, creatividad, vibración entre  muchos otros elementos.
La  psicoterapia es generalmente realizada en un recinto cerrado pudiendo  ejecutarse también en espacios abiertos e incluso en el agua.         
No existen  requisitos de entrada para las personas y no necesitan saber tocar un  instrumento. Por lo demás el grupo operativo instrumental (GOI) es en su  mayoría fácil de manipular por lo que no se necesita poseer habilidades  musicales desarrolladas para usarlos.
Es muy  importante resaltar que el contexto en el cual se desarrolla la terapia es el  “no verbal”. Al cerrar la boca para comunicarse se vuelve a la relación paterno  y materno-infantil donde se produce una regresión corpóreo-sonoro-musical, debido  a que los instrumentos (elementos vinculantes), miradas, gestos, etc.,  comienzan a tomar el protagonismo de la situación terapéutica, donde el rol  principal del terapeuta es acompañar, contener, escuchar y esperar al paciente  en la dinámica antes descrita.
En el caso  de las “terapias grupales” se incorpora a un co-terapeuta en el grupo (nunca  mayor a 30 personas), donde el rol de este será asistir al terapeuta y al mismo  tiempo generar los mismos vínculos de contención, acompañamiento y de espera,  desde un rol menos protagónico.
En el caso  de las terapias individuales se usa una ficha terapéutica de entrada y otra de  salida y cada terapia se aborda de una manera personalizada.
En ambas  terapias se produce un vínculo entre el terapeuta y el paciente en el caso de  las terapias individuales y un vínculo con el terapeuta y co-terapeuta, en el  caso de las terapias grupales; además del vínculo entre las personas del grupo.
En cada una  de las intervenciones se busca descubrir la identidad sonora del paciente o  grupo de pacientes en relación con la identidad sonora del terapeuta y  co-terapeuta. A partir de una evaluación diagnóstica, se fijan objetivos  terapéuticos (en áreas sensoriales, motrices, cognitivas, afectivas, emocionales y socio-espirituales) pactando un  determinado número de sesiones. Se genera así entre las partes un vínculo  relacional y un pacto ético tácito de confidencialidad. El Centro de Mus-psicoterapia  de Chile se rige por el Código de Ética Profesional del Colegio de Psicólogos  de Chile y con esto damos un sello de garantía a cada una de las personas que  se sometan a nuestros tratamientos.